Cortesía Internet.

3 leyendas para ponernos los pelos de punta

Qué sería de la ciudad sin todo el pensamiento mágico que nos rodea (o nos inventamos, dicen algunos amargados, buuh). Y como en estas fechas hay más fantasmas, espíritus y almas en pena que en cualquier otro día, te traemos tres leyendas de la ciudad que segurito no conocías. Métete dentro de las cobijas, apaga la luz y sigue leyendo. Nosotros haremos el resto.

1.- La leyenda del antiguo convento de la concepción

Lugar que se respeta tiene su leyenda que algo tiene que ver con conventos. Este lugar está ubicado en pleno centro histórico, en Belisario Domínguez y República de Brasil. Corrían los tiempos de la colonia en los que vivía Doña María Gil, perdidamente enamorada de Don Urrutia. Hasta ahí todo bien, todo normal. Pues resulta que a este amor se oponían los dos hermanos de María Gil. Y no nada más se opusieron, sino que intentaron ofrecerle dinero para que se alejara. Y sí, aceptó, y sí, se fue.  Ante esta decepción María Gil entró al convento y, sin soportar el sufrimiento, se ahorcó en un árbol de duraznos.

Cuentan que el espíritu de Doña María Gil se aparecía a las monjas enclaustradas.

via GIPHY

 

2.- La casa de la tía Toña (no, nada tiene que ver con la casa del tío con el mismo nombre)

En el corazón de la tercera sección del bosque de Chapultepec, échate esa taco al plato. Se dice y se cuenta que, aún en nuestros días, ahí mismo habita una mujer que se enfurece si la visitan (conozco a varias, en muchos lados, que no se crea tan importante). Y como no es suficiente decir, ahorita no me moleste, joven, gracias; cuando se enfada en la casa ocurren cosas extrañas. Ruidos, siluetas en las ventanas, y la latente presencia de alguien. Si quieres ir a comprobar por ti mismo, la casa se encuentra cerquísima del panteón dolores, en Avenida Constituyentes. Esta tía (joder, qué española) fue una mujer con dinero y solitaria que vivía de manera filantrópica con los niños de la calle.

¿No te explicas qué está pasando? Pues que estos niños le hicieron la vida imposible. Ella se hartó y comenzó a matarlos a golpes y arrojar los restos al río. La culpa la encerró para siempre en esa casa.

via GIPHY

 

3.- La casa de Don Juan Manuel

También en el corazón del centro histórico, en la calle de Uruguay 94, en el Centro Histórico, ocurren cosas. Se trata de un hombre que vendió su alma al diablo por descubrir con quién lo engañaba su mujer (¡se hubiera esperado a la existencia de Facebook y Whatsapp!). Se cuenta que en las noches se aparece un hombre que pregunta la hora. Si alguien le contesta “son las 11 de la noche”, él responde “dichoso el que sabe la hora de su muerte“. Y si ya con esto da miedo, imagínate que el lugar es también salón de fiestas, what.

Si tú no quieres venderle tu alma al diablo, asegúrate de leer siempre los términos y condiciones.

via GIPHY

 

¿Cuál de estas leyendas vas a comprobar primero?

Esperemos que sigas vivo para que nos cuentes en los comentarios

 

 

Rezándole a todos los santos, no vaya a ser la de malas, Jessica Montoya.

Comentarios

Jessica Montoya Piñón

Dieciséis años he sido estudiante. Tan tradicional que todo parece indicar que tengo cuarenta desde los quince. Quasi-comunicóloga, quasi-escritora y quasi-Madame.