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¿Por qué en el ballet se baila de puntitas?


¿Te habías hecho alguna vez esta pregunta? Es poco probable, ya que de inmediato asociamos una cosa con otra. Siempre hemos visto que es de ese modo y lo percibimos como normal. Bueno, resulta que esta práctica tiene un inicio muuuy bien marcado. Y no, no tiene mucho que ver con algún tipo de masoquismo que las haga amantes al dolor. Ponte cómodo porque a continuación voy a contarte uno de los secretos de Ballet por fin revelados.

Esta modalidad se desarrolló por ahí del inicio de los años 1800, pero fue mundialmente conocida (bueno, no tan mundialmente pero sí salió a la luz) en 1832. ¿Por qué? Todo se lo debemos a la bailarina ítalo-sueca María Taglioni. Resulta que era de estatura demasiado baja y debía crecer algunos centímetros para conseguir el papel y tuvo la necesidad de… MEEEEENTIRA. Esta bailarina demostró sus habilidades en el ballet La Silfide. Su papel era el de una criatura evanescente a la que la gravedad no le afectana en absoluto.

Cortesía de The100.

Cortesía de The100.

Una de las cosas más increíbles de esta historia es que, como se trataba de un acontecimiento sin precedentes, no existía calzado especial. Podríamos incluso decir que se trató de una interpretación a ras de piso (qué miedooooooo). Y ya de ahí a como lo conocemos. Todo fue tan elegante y los movimientos fueron tan gráciles que en lo que terminó todo  fue con la invención de la danza sobre punta o trabajos de puntas.

¿Quién lo diría?, ¿verdad? Y sí, se ve muy bonito y todo, pero que los bailarines de esta disciplina hagan lo suyo. Otras personas (como yo) somos imposibles siquiera en tacones, que tenemos una relación muchísimo más estrecha con la gravedad.

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¿Conoces algún otro secreto de esta disciplina? Déjalo en los comentarios

Definitivamente prefirieendo colgar los tenis que las zapatillas, Jessica Montoya

 

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Jessica Montoya Piñón

Dieciséis años he sido estudiante. Tan tradicional que todo parece indicar que tengo cuarenta desde los quince. Quasi-comunicóloga, quasi-escritora y quasi-Madame.