Cortesía Internet.

¡Existen bibliotecas que prestan personas!


¿Te estás imaginando algo parecido a las personas libro de Fahrenheit 451? Pues no exactamente. Aquí ningún libro corre el peligro de morir quemado. Es un poco menos dramático, y un poco más como una charla con los abuelos. Te explico: en las bibliotecas humanas uno puede pedir una persona según las historias interesantes que ésta pueda contar.

 

Se trata, de un proyecto que lleva por nombre Organización Biblioteca Humana. ¿Y como para qué? Nada más y nada menos que promover el diálogo y la comprensión (Yei, menos emojis y más palabras). Lo mejor de este proyecto nacido en Copenhague hace ya unas décadas, es que todo mundo es suceptible de ser parte del acervo. Lo único que se necesita es tener al menos una historia qué contar.

Cortesía Nossa Causa.

Cortesía Nossa Causa.

 

Te voy a decir cómo funciona. Existe un catálogo de personas que están dispuestas a contar una historia. Tú eliges, como cualquier libro impreso, a quien más te interese o te llame la atención. Una vez elegido tienes un tiempo para escuchar su historia, preguntar, dialogar con el libro-autor.

 

Te estarás preguntando ¿no será mejor que ellos escriban sus historias y podamos llevarlas a casa? No. Se trata de vivir la realidad a través de los ojos y la vida de alguien más. Las personas que cuentan historias son una oportunidad para el lector-oyente de revisar sus juicios, sus pensamientos, sus estándares y todo lo que te imagines.

 

Por cierto, este proyecto ya se realizó en México, tuvo lugar en la Biblioteca Vasconcelos. Nada más para que te des una idea de todo lo que ocurrió te dejamos este video:

 

¿Te interesa esta onda? No se diga más, es una actividad que se puede realizar en cualquier biblioteca, así que si organizas algo tan chido como esto, no te olvides de invitar a Chale Madame para escuchar historias -y también decir cómo que no-.

 

Siempre escuchando y compartiendo, Jessica Montoya

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Jessica Montoya Piñón

Dieciséis años he sido estudiante. Tan tradicional que todo parece indicar que tengo cuarenta desde los quince. Quasi-comunicóloga, quasi-escritora y quasi-Madame.