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¿Cómo recorrer 60 países en tres años?

Este anuncio sólo es apto para las personas que ya vieron el spot #BajaleAlDrama (disponible arriba de este mensaje) y se identifican con él –o al menos les gusta–. Godinez cansados de la rutina, los malos tratos, las mismas caras compañeras con sonrisas falsas, con lecturas aburridas sobre viajeros soñadores… pero con muchas, muchas ganas de viajar. Aplica términos y condiciones: ahorra y cuando te canses, sigue ahorrando.

Sí crees que recorrer 60 países en 3 años sólo pasa en las películas, no eres el único. La buena noticia es que alguien ya lo logró. Su nombre es Walter Chang ¿conoces si historia? Aquí el itinerario:

1.- Graduarte de la carrera en 2008 (buen momento para hacerlo si quieres sufrir los estragos de la crisis económica mundial). Y si crees que estudiar y dedicarte a hacer lo que te gusta es garantía de un buen sueldo ¡oh, oh! Estás equivocado. Por eso, Walter Chang se quedó como técnico audiovisual en otra universidad (aunque no era lo que había anhelado).

2.- 2010, comparte con otros el esclavizante y aburrido trabajo al que se dedica. ¡Cambia la rutina! Fantasea con un viaje, pronto se hará realidad.

3.- Planea la rutina y dedica tu tiempo a juntar fondos, los necesitarás. Esto implica: salirte del departamento que rentas, dormir en casa de tus amigos y a veces en la oficina; vender todo lo que tengas y trabajar horas extra.

4.- 13 de septiembre de 2011: listo para el primer vuelo .

5.- Disfruta los 60 países que esperan tu visita y aprovecha la ayuda noble y desinteresada de las personas. Aplica las ventajas de los aventones en carretera, el hospedaje en aeropuertos y parques; acampa en lugar de pagar un hotel y muchos otros trucos.

6.- Después de 3 años Chang forma parte de la población que habita Nueva York y de los pocos que han recorrido 60 países (si no es que es el único). Conoce ahora mismo cuál fue su hogar durante esos años en “We Call This Home: 3 years around the World Travel”.

Comentarios

Magali Pérez Valdez

Adicta a las palomitas y a las películas, especialmente en tardes lluviosas. Baila por distracción y ríe por convicción. Cree que la frase del buen Monsiváis "Somos los de siempre, pero nunca somos los mismos"aplica todos los días con ella.

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