Cable

Corran a ver ‘Las chicas del cable’

No es broma. Antes de que estrene la quinta temporada de House of Cards, se pueden echar un maratón de ‘Las Chicas del cable’, la primera producción española original de Netflix. 

Poca publicidad se le hizo a esta serie en México, pese a que aquí hay muchos fans de ‘El grand hotel’ o ‘Velvet’. Netflix comprobó que nos gustan las historias españolas y ahora nos presenta ésta sobre cuatro mujeres en busca de sentirse realizadas.

Madrid, años veinte. Cuatro operadoras de la Compañía de Telefonía de España hacen resonar una revolución mientras lidian con el amor, la amistad y el trabajo.

Visualmente, es una serie que los va a atrapar. El diseño de producción es impecable. Los involucrados en las realización de este proyecto saben trabajar con el “tiempo”; la ambientación, el vestuario, maquillaje, objetos, todo corresponde a la época. Dicen que el diablo está en los detalles, aquí cuidaron hasta el más mínimo. Si ustedes son de los que les gusta conocer cómo se vivía antes, ‘Las chicas del cable’ será un buen referente. (No, no había celulares, ni whatsapp, todo era súper manual)

Muchos podrán pensar que es una serie feminista, probablemente. Es completamente aspiracional. Incluso, quienes conocemos el lenguaje de una telenovela, pareciera que se tratara de un producto de Televisa, con la diferencia de que está bien hecho. El guión es cursi, pero está bien justificado. Los personajes están bien delimitados, actúan en función de su historia de vida. El espectador no se llevará “sorpresitas” molestas.

Otra ventaja de la serie es que sólo son ocho capítulos los que comprenden la primera temporada. Casi de una hora cada uno. En tres días logré terminarla. Después de ver el episodio final, me cuestioné qué tanto hemos evolucionado. No precisamente respecto al tema digital, sino a la forma en la que las mujeres han ganado terreno en diferentes ámbitos. ¿Hoy las mujeres son más independientes, tienen mejores trabajos o salarios? ¿Se acabó la violencia doméstica? ¿Ya no salen de provincia en busca de una mejor vida?

A todas estas preguntas me respondí que no, muchas mujeres en pleno siglo XXI siguen aguantando golpes en casa, otras no son tomadas en cuenta para puestos importantes dentro de sus empresas. Lo que me conmovió es el espíritu de lucha y superación de los personajes de esta serie, que es similar al de muchas mujeres actualmente. No me refiero a las feministas propiamente. Muchas, aunque no vayan por la vida con esa bandera, se rigen bajo esos conceptos todos los días.

‘Las chicas del cable’ es una serie que se disfruta de principio a fin. Una de las cosas que me gustó fue la música. Es completamente contemporánea, pese a que la historia se desarrolla en los años veinte. Al principio puedes cuestionar a los creadores, después simplemente aceptas esa decisión y hasta la disfrutas (Yo fui a descargar las canciones en Netflix. ¡Son una joya!).

Blanca Suárez, Nadia de Santiago y Ana Fernández son las protagonistas de esta serie, que ha sido muy bien recibida en América Latina.

Lo malo de lo bueno

Se te va como agua. Ocho capítulos no son nada. Afortunadamente, el episodio final te da a entender que veremos más de esta historia y de estos personajes, quienes no descansarán hasta demostrarse a sí mismos que no hay sueño imposible mientras se luche para conseguirlo.

¡Corran a ver ‘Las chicas del cable’ y me cuentan qué les pareció!

Comentarios

Alejandro Piñón

Comunicólogo inquieto. Locutor y productor de radio.