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Cosas que debes dejar de hacer en el Metro

Viajar en el Metro se ha convertido en algo tan cotidiano que, sin pretender, hacemos cosas con las que no estamos de acuerdo, pero que realizamos sin ser conscientes.

1) Maquillarte. Admiro (no es cierto) a las mujeres cargando con todos los instrumentos de cocina para darse una manita de gato mientras se traslada, neta, ¡levántense más temprano! Esta actividad habla de sus hábitos.

2) Convertirlo en karaoke. ¿No les ha pasado que van muy cansados y la persona de a lado les viene dando un concierto? Si cantaran bien, adelante, pero si no lo hacen, evítense la pena. Tampoco se vale escuchar la música sin audifonos, no a todos nos gusta escuchar reggaeton (cualquier otro género).

3) Dormirte en el hombro de alguien. Ni que fuera la recámara. Lo peor no es que se duerman sobre tu hombro, sino que te llenen de baba o ronquen en tu oído.

4) Comer. No estamos ni en un restaurante o en el comedor de tu casa. Evita la cebolla, el chilaquil o cualquier otra cosa olorosa o líquida. Podrías manchar a alguien. Algo discreto se vale, por ejemplo, unas galletas.

5) Quedarte sin boletos. Seguro te has quedado sin boletos el día que vas con mucha prisa y maldices a todos los santos porque tendrás que aventarte una fila de 20 minutos. Y si llegas tarde, la culpa no es de quien no te quiso vender un boleto frente a los torniquetes.

6) Pasar la línea amarilla. Evita los accidentes. No vaya a ser que te resbales mientras te asomas a ver si llega el convoy.

7) Tratar de entrar antes de dejar salir. Recuerda: Todo lo que entra tiene que salir, si nos regimos bajo este principio te evitarías los empujones, los jalones de greña y las groserías.

8 ) Pelear con tu “peor es nada”. Se ve horrible que veas tremenda escena de telenovela, te avientes los lloriqueos de las personas durante todo el trayecto. Cada situación tiene un espacio.

9) Gritar cuando hablas por teléfono. Pasa lo mismo que con la música, suficientes problemas tenemos como para enterarnos de los suyos. Tampoco nos interesa si tienen peda en martes, o si le mintieron a su jefe para no ir a la oficina.

10) Vomitar. El metro queda oloroso, sucio, y si a eso le suman la cantidad de gente que entra todos los días al metro. No nos lo merecemos. Aguantense, bajense y vomiten.

Metro

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Alejandro Piñón

Comunicólogo inquieto. Locutor y productor de radio.