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10 situaciones que eliminan el deseo sexual

Me imagino que, en algunos momentos, a ti o a tu pareja no les llegan las ganas para… ya sabes… cochar un rato. Deja de eso: ya vienen los fríos y nada como echarle la patita o dormir de cucharita con tu pareja. Lo más frustrante de esto es no saber por qué rayos no pueden apagar ese deseo guardado desde hace dos semanas.  Sí, eso ya es mucho tiempo para su querido redactor y, por eso, aquí les traigo las 10 situaciones más comunes por las que se van todas esas energías para tener una noche de pasión desenfrenada:

1. ESTRÉS

Así es: las cargas de trabajo excesivas, algunas situaciones familiares o económicas (hasta todas juntas, si no ha sido tu momento) pueden llegar a desaparecer una hormona llamada testosterona, la cual es asociada con el deseo sexual. Lo único que provoca es querer echarte un sueñito y no saber de ti hasta el otro día. ¡SEXO, BELLO REMEDIO! Pon de tu parte: es la mejor solución.

 

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2. BAJA AUTOESTIMA

Algunas veces, la percepción que tienes de ti afecta mucho a tus ganas de tener una noche placentera. Si no trabajas eso a tiempo, lamentablemente los dos, tu pareja y tú, ya no se sentirán cómodos. Psicólogos o psicoanalistas sabrán cómo solucionar este rollo.

 

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3. DEPRESIÓN

Cuando de plano ya no se puede con la tristeza y, a eso, súmale que esto provoca cansancio excesivo, el apetito sexual se va perdiendo y, querido hombre lector, hasta tu amiguito no va a querer levantarse. Como en la baja autoestima, es mejor que busques a un experto para ver qué onda.

 

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4. PROBLEMAS EN LA RELACIÓN

Amigos, por favor. Si tienen peleas, esto sólo provocará estres, tensión entre ustedes y rencor. ¿Quién va a querer acostarse con el que lo muele tanto? Nada mejor que hablar, buscar terapia y demostrarse ese amor con afecto: ya después con algo más placentero.

 

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5. PATERNIDAD

Ser papi o mami es hermoso, pero neta a veces son un dolor de cabeza cuando están muy pequeños los bodoques. Cuando se está en el embarazo, las ganas de tener sexo de ambos se van perdiendo. Nada mejor que aprovechas los momentos de la siesta o, ya de plano, dejárselo encargado a la prima o a la cuñada por un rato. Nada le cuesta.

 

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6. FALTA DE SUEÑO

Cuando de plano ya no podemos dormir por un ratito, ya sea por insomnio o por trabajo, el deseo sexual se va perdiendo, tanto que ya ni las caricias nos prenden. Me ha pasado, me ha pasado.

 

Cortesía Tenor

 

7. OBESIDAD

¡Al gym se ha dicho! A los que se pasan de tamales, peor ya empezado el maratón Guadalupe-Reyes, se les van las ganas de la pasión y, además, tienen menos satisfacción.

 

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8. ALCOHOL

¡Cuidado con emborrachar a tu amiguito! Cuanto más briago andes, este ya no va a querer despertar así como tú en la cruda y, chicas, a ustedes también se les va la sensibilidad. Hay excepciones, pero cuidado.

 

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9. MALA ALIMENTACIÓN

De nuevo: a bajarle a la vitamina T. Entre menos proteínas, vitaminas y minerales, el deseo sexual se vería afectado porque la testosterona o estrógenos y otras hormanos dejan de producirse.

 

Cortesía Cultura Colectiva

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10. ANTICONCEPTIVOS

Por eso es mejor cuidarse en el momento. Cuando de plano ya no encontraron la bolsita de pan para cubrir a su amiguito, el uso de la pastilla es un gran problema, pues mis queridas lectoras, les afecta a todo el organismo y te sientes toda sin ganas.

 

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Ahora ya lo saben: si andan todos desganados para echar pasión, aquí tienen las principales razones por las que no pasa. Dependiendo del caso, podrán buscar ayuda o saber qué tratar de sí mismos. Ya hace frío y con un chocolate caliente no basta, ¿o sí?

Con amor apache y mucho frío de aquellos, Marco.

Comentarios

Marco Antonio Hernández Ruiz

Escritor empedernido y fanático de la buena redacción. Amante de las fiestas (en su momento, claro) y de la socialización con cualquier tipo de persona, con diferentes gustos y preferencias. Amable, en cierto modo, pero directo cuando sea necesario: no me gusta “andarme con rodeos”. Proactividad y creatividad: bases fundamentales para conseguir mis objetivos.