Cortesía.

¡Cuántas dudas! ¿Y ahora quien podrá ayudarnos?

Pedagoga Alicia Rábago

(Maestría en Ciencias de la Orientación Familiar, Maestra en Inteligencia Emocional, Psicología Infantil y Coaching Educativo)

Cuantas dudas pasan por nuestra cabeza siendo padres: ¿por qué lloras?, ¿estaré haciendo lo correcto?, ¿no seré muy regañón?, ¿y si le estoy exigiendo demasiado?, ¿qué haré cuando sea adolescente?, ¿lo dejo ir a la fiesta?, ¿cuál será la mejor escuela?

Y así como esto, nos asaltan mil preguntas y ahí vamos sin instructivo ni guía tratando de educar a nuestros hijos, y creo que aún todavía más difícil nos tocó a esta generación de tanto cambio, el descubrir que muchas cosas que nuestros padres nos dijeron o de la forma en que nos educaron creemos que ya no sirven o incluso nos parece que ya no aplica en el aquí y el ahora.

Una mamá el otro día comentaba: “A mi no me dejaban levantarme de la mesa hasta que no me terminará mi vaso de leche, y obvio no me podía ir a dormir sin tomarme la leche. Hoy el pediatra de mis hijos dice que a cierta edad ya no es bueno que los niños tomen tanta leche”.

Ella decía “eso me genera un conflicto, para mí, era parte de mi crecimiento y de mi alimentación tomar leche y ahora resulta que no es tan bueno”, y como ese ejemplo muchos otros, hoy no sólo luchamos para estar al día en tecnología, en cómo se aprenden la matemáticas, en las caricaturas que en ocasiones tienen unos  dibujos tan raros, si no que además se generan situaciones de conflicto con lo que día a día nosotros vivimos cuando éramos chicos.

Ese poder de adaptación en ocasiones nos rebasa y según mi punto de vista un gran problema que tenemos los padres de hoy es que: “pensamos demasiado” a la hora de educar, nos cuestionamos TODO lo que hacemos, nos juzgamos en nuestro papel de padres a cada minuto, y permitimos que la sociedad nos juzgue aún cuando nosotros sabemos que queremos el bienestar para nuestros hijos.

Por eso es que te recomiendo leer, leer libros que se acerquen a lo que tu sentido común te marca, libros que se adapten a tu estilo de vida, libros que cuando los leas les encuentres forma, con esto quiero decir que te lleven a lograr el objetivo planteado. No piensen tanto al educar, es verdad que no es fácil y que nos equivocamos, pero somos seres humanos y se vale recapacitar y corregir. Yo considero que cuando dudamos en demasía nada nos queda claro y los niños lo perciben, es ahí donde nosotros perdemos.

Hoy necesitamos primero clarificar lo que queremos nosotros para poder transmitir eso a nuestro hijos. Existe mucha literatura para padres, muchos libros para toda clase de situaciones y dudas, así que lee, pregunta, investiga pero siempre confía en que mientras tengas claro el objetivo que quieres cumplir será más sencillo.

Te recomiendo: “Edúcalos para que los demás los quieran”, un libro hecho para acompañar a los padres en está difícil pero gratificante tarea de guiar y educar a lo más importante que tenemos, nuestros hijos, espero que sea de gran ayuda.

 

 

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Alicia Rábago

Especialista en orientación familiar, inteligencia emocional y educación. Master en psicología infantil.