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El grito a la mexicana

El grito, esa elevación de voz que inicia en los pulmones y termina en los labios, y cuyo uso es deliberado, común y a veces un poco corriente. Se cuenta que para un mexicano éste tiene más de un significado, no sólo es un tono de voz, el grito a la mexicana es una entonación a la vida, un recuerdo de independencia, un sentimiento profundo.    

Para los mexicanos un grito representa mucho, no es cualquier cosa, uno bueno  puede reducir las palabras o las emociones, en casos extremos el estrés. Por ello a manera de homenaje enlistamos estas tres formas de usar los gritos a la mexicana más representativos:  

  1. Grito de mercadotecnia: Los mexicanos usan este tono de voz para promocionar un producto, el cual puede dividirse en las siguientes modalidades:
    1. Comida: “Tamales oaxaqueños, calientitos”… merengues, verduras, dulces, pan y hasta agua potable.
    2. Objetos varios: Música, ropa, lo que se le ocurra con un “pregunte sin compromiso”, “llévele”, “son los éxitos del momento” o el “bonito recuerdo para la niña y el niño” el mexicano hace promoción instantánea, y una venta segura.
  2. Grito de organización: Para ordenar la fila en los bancos, eventos, en la base del microbús, y ya estando adentro, en los asientos, “súbale hay lugares” “se pueden recorrer al fondo”,o “bajo aquí”.
  3. Grito de liberación: Con más entrañas y emociones que los otros, este grito puede dividirse en de tres maneras posibles:
    1. Malvada: Generalmente con palabras nada amables, en los malos días para quien se encuentre cerca y se deje, en los viajes calurosos, apretados e ineficientes del transporte público, o bien, en el transito donde se respetan las reglas viales, sin olvidar el mal de amores.
    2. Nomás: Quizás para molestar, por ejemplo, en el estadio azteca ¡Eh Put…!, cuando el mariachi loco quiere bailar, el chile picó, o la borrachera pegó.
    3. Dolor: Los machos lo usan para no llorar.

Los gritos a la mexicana no son un arranque,  tiene un por qué, así que la manera correcta de usarlos es tener muy claro el objetivo del grito, después respirar profundo hasta encontrar las entrañas  y  cuando se les tiene apretarlas y no soltarlas hasta chocar con la garganta para poder ser expulsadas.

No se atragante y grite, grite fuerte como sólo un mexicano sabe hacerlo.

Comentarios

Marisol Esquivel López

Soy lo que sé pero lo que no, también soy. Repito palabras, leo lento, cantinfleo y lloro como Chavela Vargas. Entusiasta seguidora de lo nacional, curo las penas con mezcal. Soy lo que quiero y a veces lo que tengo que ser, más Chale que Madame.