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El reencuentro amoroso puede hacerte gritar

Las miradas se pierden en una danza que va al ritmo de las pisadas constantes. Los minutos se convierten en eternidades y mientras más buscas menos encuentras. No importa la espera, pues el tiempo se hizo agua, pero con la cabeza en alto tienes un deseo en el corazón: volver a verl@.

¿Te ha pasado que cuando ves a alguien regresar de viaje la emoción es tal que tras un grito corres a abrazar a esa persona? Una situación tan común en los aeropuertos, paradas de autobús o de tren; incluso el primer día de clases. Los gritos explosivos y abrazadores tienen una explicación, y aquí te la tengo.

Cortesía Giphy.com

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Al recibir afecto de esa personita amada que ya no veías por cualquier circunstancia, tu cuerpo vuelve a producir (en exceso) esas hormonas que había dejado de producir. Principalmente de la DHEA, la hormona del emparejamiento (y no sólo del sexual) que causa en el cuerpo un aumento de la masa muscular y de la fuerza, mejora el sistema inmunitario, sube el estado de ánimo y  recarga la energía.

Es como si tu cerebro sufriera una explosión, pues también se hace presente un exceso de DOPAMINA y de OXITOCINA, las hormonas del placer y la felicidad. Así que a dar esos abrazos orgásmicos, que el cuerpo y la mente extrañaban de esa persona. Porque un reencuentro también nos hace gritar, nos hace llorar y nos hace sentir eso que tanto nos gusta.

Ahora que ya lo sabes, vive tu euforia, y que el resto de la gente se quede mirando, porque un reencuentro es para disfrutarse y disfrutarlo a la manera Marvaz; ya los arrimones estarán incluidos, con una lágrima de felicidad y toda una vida por contar. Lo importante de volver a verl@ es que sientas que nada cambió .

Comentarios

Rubén Márquez Vázquez

Soy un chavo súper relajado. Me gustan las actividades extras, pues en cada oportunidad siempre hay algo nuevo para aprender, y las experiencias nuevas son las que llenan el alma de sabiduría y de risas la hora del café.