Foto: Especial

La música clásica modifica tus genes, ¡y te hace más inteligente!

Ya varias veces les hemos contado de todos los beneficios mágicos-musicales que tienen algunas melodías para nuestro cerebro, nuestra salud, nuestro corazón y hasta para combatir algunos síntomas de enfermedades más graves, como el alzheimer. Y es que la música no sólo no pone de buenas, sino que nos levanta el ánimo, reduce nuestra presión sanguínea, nos ayuda a despertar y miles de cosas más. Por eso es que muchos investigadores siguen buscando las razones por las que la música nos afecta tanto, pero hasta ahora es que se siguen haciendo descubrimientos por demás interesantes. ¿Están listos? Se les van a caer lo chones de la impresión.

Recientemente en la Universidad de Helsinki, en Finlandia, hicieron un estudio donde descubrieron que la música clásica en particular puede llegar a alterar la función de los genes, lo que en un plazo considerado puede ayudar en funciones de aprendizaje y memoria en los seres humanos, y por ende, quizá hacernos un poquito más inteligentes que los osos promedio, como diría el Oso Yogui 😛

Foto: Thinkstock

Foto: Thinkstock

Mozart se está metiendo con mis genes, ¿Cómo lo hace?

El grupo de investigadores de esta universidad, comandados por la Dra. Irma Järvelä, logró comprobar que escuchar música clásica mejora la actividad de los genes implicados en la secreción y transporte de la dopamina (sí sí, ya hemos leído de ella antes), la cual además de ponernos bien “japis”, mejoran el rendimiento del cerebro hasta el grado de poder incrementar los niveles de aprendizaje, memorización y los centros de inteligencia. ¡Casi mejor que la escuela, caray!

Para poder hacer este estudio se separó a los participantes en dos, los que escuchaban música clásica, y los que no. Luego todos escucharon el Concierto No 3 para violín, de Mozart, mientras los científicos medían todo el perfil de la sangre en la periferia del cerebro antes y después de la exposición a la música. Así los resultados arrojaron que después de escuchar a Mozart, los participantes acostumbrados a este género experimentaban cambios significativos a nivel genético, mientras que los que no escuchaban habitualmente estas melodías no lo hicieron. Ven, y ustedes diciendo que es aburrida y no sé qué cosas. Patrañas.

De acuerdo al estudio, y lo que es más interesante, es que además de potenciar la inteligencia, la música clásica redujo o neutralizó algunas funciones de los genes relacionados con el envejecimiento cerebral y deterioro neuronal, lo que significa que la musicoterapia, a ciertos niveles, podría ayudarnos a retrasar la aparición de ciertas enfermedades mentales, como el alzheimer, la demencia senil, etcétera. Como quien dice, es la fuente de la “eterna juventud”.

Ahora ¿sigues creyendo que la música clásica es aburridísima y que nadie la escucha? Quizá debas pensarlo mejor. Te conviene.

Con información de Batanga

Comentarios

Claudia Iveth Hernández Castillo

Futbolista, deportista, comunicóloga, RRPP, Macho Alfa, pelo en pecho, lomo plateado, valentina de la que pica. 80% Chale, 20% Madame. Pueden seguirme en twitter en @klau_1015

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.