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Cómo no valer ve*ga en la cena de navidad

Si de repente el pavo se te quemó y ya no tienes sopas instantáneas para ofrecer a tus invitados, no te preocupes. Estamos acostumbrados a ver las fiestas decembrina como el momento perfecto para decir “soy un triunfador y me la p*lan todos”, aunque sepamos que no hiciste más que valer ve*ga todo el año.

Pero para que no te sientas tan mal y puedas triunfar una vez en la vida, he aquí algunos consejos para que en esta fiesta la pases menos peor y destaques como los mejores.

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Cuida esos modales– Los accidentes pasan todo el tiempo; pero la razón es porque actuamos de manera brusca. La comida y la bebida ahí van estar, así que no te apresures, que te puedes manchar.

El brindis y el discurso– Si eres de los que acostumbra a hablar en la cena,  toma en cuenta que no vas a ser el único que querrá hacerlo, así que ten presente lo más relevante que quieras hablar de manera breve, y por favor: no llores.

Aguas con el regalo de intercambio– Prepárate para decepcionarte. No vas a recibir una Tablet, ni un teléfono, ni ropa que sea de tu talla. Así que no esperes nada bueno –el que no espera  no se decepciona-. Tampoco te esfuerces demasiado en conseguir un regalo (a menos que sea alguien especial); recuerda: “la intención es lo que cuenta”.

No te enfiestes demasiado– Es noche de paz y noche de amor, y todo debería dormir en derredor. Así que no apresures los tragos, tenle respeto a tus abuelos, a tus suegros y al niñito Dios. Además ten en cuenta que el primero en caer es el que pierde, algo más que la razón.

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¿Cuál ha sido tu peor experiencia navideña? Y sobre todo, ¿cómo sobreviviste? No olvides comentarla por aquí, y así todos haremos una cadena de oración. Yo sé que todos la hemos cagado en alguna fiesta de esta temporada, pero no olvides pasarla a la manera Marvaz: sin valer tanta ve*ga.

 

Comentarios

Rubén Márquez Vázquez

Soy un chavo súper relajado. Me gustan las actividades extras, pues en cada oportunidad siempre hay algo nuevo para aprender, y las experiencias nuevas son las que llenan el alma de sabiduría y de risas la hora del café.