Cortesía.

Nuestro huésped sea usted

Será un nuevo siglo, habrá máquinas, reggaeton y mucha perdición, pero los valores y la hospitalidad son cosas que no se deben perder. Ya lo dicen en otras partes del mundo: los mexicanos somos famosos por recibir al otro de la mejor manera, sea de donde sea, y es por ello que el protocolo, aunque suene anticuado y pasado de moda, debe volver.

Es por ello que aprovechando nuestro tema del mes, vamos a ponerles la mesa a todos ustedes para contarles algunos tips o datos que debemos tomar en cuenta para dejen ustedes, ya no ser un poquito educados, sino por lo menos aceptables en cualquier casa. ¡Bienvenidos, nuestros huéspedes sean ustedes!

1. Saluda a todo el mundo.

Aunque parezca increíble para muchos, existen personitas por ahí que no saluda ni a su madre cuando llega a algún sitio, y fuera de formalismos, es un acto tan universal que no hacerlo puede sacar de onda a cualquiera. Bien dicen que un saludo es la puerta a muchas cosas, así que siempre que llegues a un lugar nuevo, no está de más un hola por aquí, un buenas tardes por allá, y un buenas noches si estás de huésped en una casa.

2. La sonrisa rompe el hielo.

Cuando alguien te dice que la sonrisa relaja el ambiente, te vuelve más amable a la apariencia, etc., hazle caso porque tiene razón. Este acto reflejo además de ser el estandarte de la felicidad, es una buena herramienta cuando hablamos de entornos sociales, pues hasta en el más hostil y estresante momento puede sacarte de un apuro y relajar el momento. Imagínate una entrevista de trabajo o una primera cita: la sonrisa es la clave de un buen inicio o un desastre. En cualquier situación protocolaria, no olvides sonreír; tampoco a carcajadas, pero sí muestra diente.

3. Come como si guardaras un secreto.

Esta regla de protocolo la escuché en una película y puede sonar muy anticuada, de hecho era sólo usada para mujeres, cosa misógina. Pero bueno, no está de más utilizarla de vez en cuando todos, pues hay gente que neta come como animalito. Uno puede tener toda el hambre del mundo, pero en cada ciudad y país hay reglas para comer, y por respeto a todos debemos guardarnos un poco a la hora de comer. Actos como sorber, limpiar el plato a lamidas, masticar con la boca abierta, hacer ruidos con los cubiertos, escupir lo que masticas, comer con las manos, ensuciarte la cara, y demás acciones desagradables y hasta poco higiénicas debemos guardarlas para cuando estás solo, si es que así disfrutas más la comida.

4.- El tiempo vale oro.

Ser puntual: tal vez la regla de protocolo que más se nos dificulta a los mexicanos llevar a cabo, pues a todos lados llegamos tarde, sin tomar en cuenta el tiempo de los demás. Soy una persona que tiende a ser puntual, y es por eso que se los digo, es horrible esperar y esperar a alguien que no entiende que las 3:00 pm son las 3:00 pm, que no se le citó aproximadamente a esa hora para empezar media hora después. No, aquí no hay márgenes, el tiempo es bastante exacto como para darle nuestra interpretación personal, así que si te citan a tal hora, es porque debes estar a esa hora.

5.- Viste de acuerdo a la ocasión.

No necesitas ser experto en moda, sino tener tan solo un poco de sentido común para saber que no puedes ir en jeans a una cena en un restaurante fino, o que no puedes usar ropa de invierno para ir a la playa. Es por ello que debes investigar un poco antes de ir a cualquier lugar y ver a las personas con las que vas a ir, y hasta la hora del evento, para saber si debes ir de cóctel, de gala, casual o hasta campirano. Ya haremos otra nota sobre los básicos de ropa para situaciones específicas de nuestra vida social.

Por lo pronto con estas cinco sencillas reglas, podrás salir de apuros en tu próximo evento, fue un placer tenerlos con nosotros.

¡Los espero en el siguiente post!

Beso en su mano, Karla Gómez.

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Karla Gómez

Damita bien, si no especialista al menos bien informada en temas de fashion, lifestyle, beauty and retail, (en inglés porque suena más cool). Gerente de contenidos en Chale Madame y entusiasta aficionada de la publicidad, (en realidad licenciada en Ciencias de la Comunicación).