Cortesía.

Ser padre, el trabajo más importante de tu vida

Escucho a tantos padres ansiosos por respuestas, por soluciones e incluso sólo esperando que alguien les diga que van bien, que a veces me entristece que la propia sociedad u otros padres descalifiquen o juzguen acciones sin saber mucho más.

Yo entiendo que las cosas han cambiado y que en generaciones pasadas no se pensaba mucho en eso de la autoestima, crecimiento personal, problemas psicológicos etc., todo esto que la crianza pudiera generar en los hijos, pero me permito pronunciarme un poco en contra de esta postura, creo que los padres que se comprometen con la educación de sus hijos, aquellos padres que están decididos a estar en la vida de sus hijos, aquellos padres que desean , procuran y trabajan por que sus hijos tengan lo mejor, y no hablando en términos materiales, esos padres no deben de sentir ninguna culpa, ningún remordimiento.

Es verdad que como padres nos podemos equivocar en muchas situaciones y tendremos que aprender a pedir disculpas cuando sean necesarias, pero eso de pensar cualquier palabra, cualquier situación que vivamos con nuestros hijos, eso nos lleva a sobre evaluar esta labor tan complicada: ser responsables de otro ser y tratar de sacarlo adelante de la mejor manera posible.

Es necesario que hoy dejemos de descalificarnos como padres e, incluso, como personas en nuestra labor de educar. Es necesario que tomemos las riendas de esta tarea y nos hagamos responsables de lo que nos toca, si lo viéramos meramente como una profesión o trabajo el perfil de un padre requiere:

Amor, Prudencia, Sacrificio, Renuncia, Entrega, Compromiso, Crecimiento, Tiempo Completo, Deseo de Aprender, Cariño, Ser Objetivo,Tolerancia a la Frustración, Actualización, Flexibilidad y muchas, muchas habilidades, aptitudes y actitudes más.

Sin duda el amor es lo que mueve, pero no por el amor vamos a perder la objetividad, porque entonces estaríamos cegándonos a muchas realidades que debemos ver, vivir y aprender para poder ayudarle a nuestros hijos a crecer y vivir sin nosotros.

La prudencia me atrevería a decir que es la madre de todas las virtudes, es aquella que nos dará equilibrio, es ese amor que nos puede llegar a cegar, es esa que nos guiará en el “espera, déjalo, él puede solo”, “confía”, “escucha” etc.

Aquel que diga que un padre no sacrifica y renuncia, miente. Todo padre/madre debe estar dispuesto a sacrificar y renunciar, y no quiero decir que esto sea malo; en la mayoría de los casos, este sacrificio y renuncia nos dan enormes recompensas, pero de que hay que sacrificar hay que sacrificar,  y renunciar a muchos planes; quizá a tu tiempo, a tu belleza, a tu dinero, a tu sueño etc., pero de que se requiere sacrificio y renuncia es indispensable.

Se pide total entrega, porque la entrega a medias no funciona muy bien, en esta profesión se tiene que entregar 24/7 por 365 días al año, por que bien dicen que “una vez que se es padre/madre, nunca se deja de serlo”. En esta entrega crecerás y aprenderás un montón de cosas o reafirmarás unas que ya sabías, pero también te darás cuenta que quizá lo que pensabas no sucede, que lo que pides no se da tan fácil, que lo creías hoy no pasa, tendrás que aprender a tolerar la frustración y enseñarle a tus hijos a vivirla también.

Nadie nunca ha dicho que sea fácil, lo que si sabemos todos es que es de los trabajos en la que la paga es más personal que económica y que a veces cuesta mucho tiempo regar la plantita para verla crecer y disfrutar de sus semillas.

Esto no es ser negativo, es ser real, y creo que hoy se nos ha vendido una imagen que no nos ha hecho mucho bien: “para que algo crezca como una plantita hay que sembrarla, regarla, ponerla al sol, observar en qué ambiente crece mejor, podarla, y verla crecer”, no sólo se trata de sembrarla y ver si así se dará. Existen sus excepciones, pero no es la regla general.

Se habla de nuevas generaciones con altos estímulos tecnológicos, con mucha información y nosotros los padres, ¿qué hacemos? O vamos o nos quedamos, pero entonces asumimos consecuencias. Es complicado ir al mismo ritmo, pero si seguimos hablando de “profesión” o aprendes o te vuelves obsoleto en el mundo de tus hijos, y digamos que podrías perder el trabajo; y es el trabajo más importante de tu vida.

 

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Alicia Rábago

Especialista en orientación familiar, inteligencia emocional y educación. Master en psicología infantil.