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¿Dejar propina es chale o madame?

Pequeño y travieso Godín, ya es viernes y hoy toca. Si ya tienes planeado a donde ir a chelear o pasarla deli, ¡no te estreses!, pues aunque sea mitad de quincena, no te debes preguntar si dejar propina es chale o madame; te mereces un gustito; ¿o no? Al fin que lo que importa es la divertida que te vas a dar.

Pero a todo esto, ¿qué es la propina? Y no, no hablo de los diez pesos que traes de cambio. La propina es una forma de agradecer el servicio que se les dio a los consumidores, este se da en cualquier restaurante, bar, cafetería, etc., y como para tener un parámetro en el agradecimiento se tomaron como referencia el 10 y el 15% del consumo total.

¡La propina es voluntaria!

Cortesía taringa.net

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Como consumidores estamos expuestos a todo: la sopa fría sazonada con una mosca, el refresco caliente y sin gas… podemos perdonar todo menos un cobro extra en la cuenta, porque ahí sí nos dan donde más nos duele. Este cobro por lo regular es la propina, que bien o mal, pues ya la cobraron. Así que si notas que pasa esto, #NoTeCalles, y pregunta al mesero o al gerente/encargado del lugar a qué se debe ese cargo extra (aunque ya lo sepas). Pues si la pagas, estarías fomentando una acción ilegal.

No hay nada, en ningún lugar que estipule que la propina sea obligatoria. Pero si estos jefes se ponen pesados y te la quieren sacar (sigo hablando de la propina). Recuerda siempre esto: la ley federal de protección al consumidor intercederá por ti con ayuda de papi PROFECO a los números 5568 8722 en la CDMX, o al 01 800 468 8722 en el resto del país. O digitalízate, desde la app Profeco en 30’ que puedes descargar aquí para IOS, o en esta para Android.

Cortesía blog.tudecide.com

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Está bueno que uno quiera ser madame y gratifique el buen servicio, pero si los meseros se pasan de chale uno debe defender lo que más ama, y su dinero también.

Comentarios

Rubén Márquez Vázquez

Soy un chavo súper relajado. Me gustan las actividades extras, pues en cada oportunidad siempre hay algo nuevo para aprender, y las experiencias nuevas son las que llenan el alma de sabiduría y de risas la hora del café.