el-secreto-para-tener-mejor-sexo-de-pareja-y-que-a-ellas-les-encantara

Los 5 mejores lugares para el public sex

No podían esperar menos de mí, de estos grandes consejos que me gusta darles, que no vienen de mí, pero sí de amigos muy, muy cercanos. A este par de tórtolos les encanta el public sex, es decir, cochar en lugares públicos, pues les gusta la adrenalina de poder ser cachados. No están para saberlo, pero los he visto un par de veces haciendo cosas indebidas en lugares donde no se debe: yo chitón con sus nombres.

Cortesía Photobucket.

Según lo que he visto y me han platicado, estos son los lugares más “interesantes” para tener un poco de acción:

1. En un baño público

Sí, quizá suene un poco desagradable por la cantidad de personas que puedan usarlo, pero para lo que me he enterado tratar de no hacer ruido, no golpear la casetita de a lado, no resbalarse, entre otras cosas, es lo padre de este rollo. Ya los vi en los baños de los paraderos, par de calientes. Eso es todo. 😉

Cortesía Imgur.

2. En el auto

Bueno, quizá no tenga nada de innovador, pero depende de dónde estén. OMG!, realmente me quedé sorprendido. Eso sí, mucho cuidado: no los obligo a hacerlo. Los de tránsito andan locos.

Cortesía Tumblr.

3. En la alberca

Lo sé, lo sé. Sé que mucha gente se puede meter a una a nadar, pero sus fetiches son muy extremos. El agua pasando por sus partes, la sensación de ahogarse y no necesariamente por el agua. Espero que todo el proceso de limpieza sea bueno y eficiente.

Cortesía ActitudFEM

4. Casa de los padres

No, no es tan público, pero imagínense la llegada de los suegros mientras andan bien empiernados en la cama de ellos, la sala o,… la cocina. ¡Los sagrados alimentos!

Cortesía My Twipix

5. En un salón de clases

Ok, este ya es el último porque hay demasiada perversión en esta nota. Quizá lo puedas aprovechar mientras todos los demás están en clase, o está cambiando el turno. De alguna manera, sabía que se podía aprender algo más que matemáticas en un salón de clases.

Cortesía Giphy

No es por nada, pero a su servidor, este pulcro hombre, se le hizo interesante. No, no dejaré que el pecado me invada, pero sé que nos pueden contar sus experiencias. Si me llegan más consejos del par de atolondrados, se los haré llegar. Se la saben, se la saben.

 

Con amor apache en el carro de su amor, Marco.

Dedicatoria: JNAJ, CAZR.

Comentarios

Marco Antonio Hernández Ruiz

Escritor empedernido y fanático de la buena redacción. Amante de las fiestas (en su momento, claro) y de la socialización con cualquier tipo de persona, con diferentes gustos y preferencias. Amable, en cierto modo, pero directo cuando sea necesario: no me gusta “andarme con rodeos”. Proactividad y creatividad: bases fundamentales para conseguir mis objetivos.