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¿En realidad vale la pena comprar un auto?

Contingencia ambiental, nuevos reglamentos de tránsito, programas revolucionados del hoy no circula, más verificaciones, gasolina cara, créditos que pagar, más impuestos, falta de espacios para estacionarse, tráfico, más dinero… así ni dan ganas de tener un auto, ¿o ustedes se animan?

La realidad es que está cada vez más difícil ser el dueño de un aparato así en esta ciudad, pues ya no cabemos y además hay más obstáculos que pasar. Si eras de los que soñaba con crecer y tener tu propio auto para moverte libremente por el mundo, tal vez sea momento de bajase de  la nube y aterrizar en esta realidad cada día más caótica.

Tener automóvil en casa casi siempre había denotado tener un estilo de vida elevado, aunque esto  se vuelve cada vez más elitista, pues en un panorama muy catastrófico, me imagino una ciudad cada vez más colapsada, en donde los jóvenes que posean un auto serán muy contados.

Y esto no lo digo de a gratis. Nuestra generación tiene más complicaciones para adquirir carros que otras. Según la AMIA (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz), en 2013 se vendieron  1,063,000 autos nuevos.

¿Cómo comprar si nuestros sueldos son cada vez más bajos? La realidad es lo que nos pagan no checan con el precio de las cosas, así que por qué malgastarlo cuando en realidad nos hemos acostumbrado a vivir sin el tan codiciado coche. ¿En realidad queremos gastar en un auto?

Hoy en día tenemos otros medios de transporte que hemos adaptado a nuestras necesidades y que han despuntado en ventas y en uso. Las bicicletas se han convertido en una buena opción si vives cerca de tu trabajo, pues hay hasta servicio público de las mismas. Hasta el metrobús y el mismísimo metro pueden resultar una mejor opción si te tienes que quedar 1 hora atorada en el tráfico.

De acuerdo a nuestras necesidades también podemos retrasar la decisión de comprar el auto, pues los estudios revelan que preferimos utilizar nuestro triste sueldo godín en comprar tecnología (porque sin ella no podemos vivir), o gastarlo en experiencias (viajes, conciertos, museos, actividades culturales, todo lo que implique un recuerdo o un tema para compartir con el de a lado, por no decir andar de presumidón, al subirlo a Instagram).

Viendo los costos totales de mantenimiento, tampoco nos conviene invertir en ello, pues chequen bien. El litro de la gasolina anda en los $13.16 magna y $13.95 premium. Si lo sumamos al costo de la verificación que es cada 6 meses de $472.00, más la tenencia anual, más el seguro que ahora es obligatorio con el reglamento, más las multas tontas que llegues a acumular, más el costo del estacionamiento, más tantas cosas extra que debes hacer, mejor acabo aquí la lista.

Muchachos y muchachas, ahora que los autos descansan obligatoriamente algunos días, hay que ponernos a pensar si ese medio de transporte sigue siendo viable, o más bien nos está sacando más preocupaciones de las que ya tenemos. ¿Valdrá aún la pena comprar un auto nuevo para “circular” todos los días en esta megápolis en donde ya ni eso es seguro? ¿Estamos listos para asumir todos los gastos tanto económicos como sociales, ambientales y demás?

Se los dejo de tarea.

Besos automotrices, Karla Gómez.

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Karla Gómez

Damita bien, si no especialista al menos bien informada en temas de fashion, lifestyle, beauty and retail, (en inglés porque suena más cool). Gerente de contenidos en Chale Madame y entusiasta aficionada de la publicidad, (en realidad licenciada en Ciencias de la Comunicación).

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