Captura de pantalla tomada por el autor.

Sonidos casi extintos en este museo online


En absolutamente todas las notas o artículos de la nostalgia se hace referencia que si a tal o cual juguete de la infancia, dulces que nos encantaban, pero ¿y los sonidos? Cómo no recordar una infinidad de épocas a través de lo que escuchamos. Nuestra milenialidad (obvio) no nos deja nunca y sabe que lo que más nos ha marcado tiene que ver, extrañamente, con hitos en la tecnología (¿a nosotros?, ¿los adictos a la tecnología?).

Como ninguno podría soportar que, por ejemplo, el sonido de la conexión a internet se perdiera en la memoria de unos cuantos,  Brendan Chilcutt, ingeniero informático (y súper geek) creó en el 2012 el Museum of Endangered Sounds (Museo de los sonidos en peligro de extinción). En esta plataforma ha guardado muchísimos sonidos que se han perdido con el tiempo. ¡Qué emoción!

 

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Si no puedes imaginarte lo que ahí puedes oir (¿sí existirá alguien a quien no se le ocurra nada?), permíteme decirte algunas de las casi magistrales piezas que puedas escuchar: el sonido del arranque de Windows 95, el tono original del Nokia 3310 (¡EL INDESTRUCTIBLE!), conectarse a internet con la línea telefónica, un reproductor de CD, y muuuuuuchos, pero muuuchos más.

¿Y por qué lo hace? Qué importa si nos da interminables momentos de felicidad cuando recordamos todos y cada uno. Bueno, pero sí tiene una intención. Lo que su creador pretende es crear una enorme base de datos de los sonidos que a él le gustan (Ya, fin, tenemos muchísimas cosas en común. Brendan, marry me). Y por si eso no fuera poco, quiere reinterpretarlos y “traducirlos” en composiciones binarias (nope, tampoco entendí esta parte, ansosory).

 

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En su página, a la que puedes entrar dando clic aquí, además de tener todo su repertorio a tu disposición, puedes crear tu propia pieza de música industrial. Y, para los menos diestros (entro absolutamente en esta categoría), tiene la bondad de explicar cómo usar todo lo disponible en la web.

 

¿Listo para volver en el tiempo por medio del oído?

 

Con ganas de escuchar el sonido de las máquinas de escribir
e información de Fahrenheit Magazine, Jessica Montoya.

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Jessica Montoya Piñón

Dieciséis años he sido estudiante. Tan tradicional que todo parece indicar que tengo cuarenta desde los quince. Quasi-comunicóloga, quasi-escritora y quasi-Madame.