13537545_1238891012818196_7714711749578477589_n

Oficios heroicamente ricos

Tal vez muchos de ustedes se ponen cabizbajos al pensar que no tienen talento para cocinar porque hasta el agua se les quema o simplemente porque les da pánico encender la estufa, tanto que prefieren andar del tingo al tango por la ciudad en busca de algo para llenar la tripa.

Pero se han puesto a pensar lo afortunados que son al no formar parte de aquellos que tienen ese inigualable don y gusto por pasar los días entre utensilios, medidas, ingredientes y sabores. Porque aunque lo queramos negar (y me incluyo), hay momentos en los que a muchos nos gana la flojera y preferimos ser auxiliados por  héroes auténticos.

Normalmente los encontramos en las avenidas principales,  esquinas de las calles e incluso acomodados en las afueras de algunas estaciones del metro  en un horario indefinido, y a precios accesibles ponen a nuestro alcance el antídoto perfecto para aniquilar cualquier nivel de hambre o antojo.

Muchos de ellos, no tienen el súper poder de tener una licenciatura de esas que exigen pantalones de cuadritos, camisas y filipinas impecables. Más bien, se lo deben al oficio aprendido gracias a la receta de la abuela, el sazón y al ingenio mexicano puestos en cada platillo únicamente con el fin de satisfacer el paladar de sus fans, los cuales hacemos hasta lo imposible por consumir sus afanados platillos para después de saciar el hambre llamarlos, los héroes sin filipinas.

Cada uno debe mantener oculta su identidad, por ello se alojan en las torterías, puestos de tamales, taquerías, tiendas de pastes, panaderías, puestos de la esquina,  tiendas de antojitos mexicanos, carnitas e incluso algunos deambulan por las calles con dulces tradicionales o por los campus universitarios ofreciendo tacos de canasta.

No hace falta ser chef ni tener el mejor de los restaurantes, pues éstos héroes sin necesidad de mostrar otros papeles mas que su “derecho de piso” han sabido de una forma profesional e inigualable ganarse el reconocimiento de cada uno de los estómagos y paladares mexicanos que cuando requieren satisfacer el hambre, sacan su lado más chale.

Comentarios